Ética del acompañamiento transpersonal

Trabajar en lo transpersonal exige más ética, no menos. Abrimos espacios sensibles: sentido, vulnerabilidad, estados no ordinarios. La ética no es burocracia: es cuidado aplicado. En Creziente nos guiamos por principios claros y prácticas concretas que protegen a quien acompaña y a quien es acompañado.

Principios fundamentales

  • No maleficencia y beneficencia: primero no dañar; buscar el mayor bien posible.
  • Autonomía: apoyar decisiones informadas, sin manipulación.
  • Justicia: trato digno, accesibilidad y no discriminación.
  • Integridad: coherencia entre discurso y acto; transparencia.
  • Competencia: trabajar **dentro** de los límites profesionales; derivar cuando corresponda.

Consentimiento informado (vivo)

  • Explicar objetivos, métodos, posibles beneficios y riesgos, alternativas y derecho a retirarse en cualquier momento.
  • Consentimiento específico para prácticas inusuales (respiración intensa, ojos cerrados, música evocativa).
  • Consentimiento renovable: se revisa, no es un cheque en blanco.

Límites y relación terapéutica

  • Rol claro: no amistad, no negocio paralelo, no romance.
  • Contactabilidad: canales y horarios definidos.
  • Tocar o no tocar: solo si es clínicamente relevante, con consentimiento explícito y opción de parar.
  • Dinero: honorarios claros, política de cancelación, recibos, acuerdos escritos.

Competencias y formación continua

  • Conocer psicopatología básica, trauma, disociación, apego, somática.
  • Entrenamiento en regulación propia (autocuidado, terapia personal).
  • Supervisión regular y espacios de intervisión.
  • Actualización en evidencia (mindfulness, compasión, polivagal, enfoques integrativos).

Estados no ordinarios de conciencia: precauciones

  • Preparación (historia clínica, contraindicaciones), set & setting cuidados y integración posterior.
  • Evitar técnicas que fuercen hiperventilación o retenciones largas si hay contraindicaciones (embarazo, hipertensión no controlada, psicosis previa…).
  • No uso de sustancias en nuestro encuadre. Si el consultante tiene experiencias previas, se integra con prudencia.

Grupos y formación: reglas de seguridad

  • Confidencialidad pactada (lo vivido se cuida; no se comparte fuera sin permiso).
  • Derecho a pasar (nadie obligado a compartir).
  • Semáforo corporal: verde/amarillo/rojo para detener o ajustar.
  • Cierre de cada sesión: respiración, orientación, pequeña escritura.

Diversidad e inclusión

  • Cuidado de sesgos (género, orientación, raza, clase, edad, capacidades).
  • Lenguaje laico y accesible.
  • Respeto por cosmovisiones diversas sin proselitismo.
  • Ajustes razonables para accesibilidad (espacio, ritmo, formato).

Trabajo online: consideraciones

  • Espacio privado, audio claro y plan B ante cortes.
  • Indicaciones previas para prácticas corporales seguras.
  • Evitar inducciones intensas sin contención suficiente.

Señales de alerta (para detener y revisar)

  • Desregulación sostenida sin capacidad de reconducir.
  • Dependencia del terapeuta o idolatría.
  • Confusión de roles, regalos/canjes sin políticas claras.
  • Promesas de “despertar” o curaciones milagrosas.
  • Culpa o vergüenza usadas como herramienta de control.

Procedimiento ante incidentes

  1. Detener la práctica y regular.
  2. Nombrar lo sucedido con lenguaje neutro.
  3. Escuchar la experiencia de la persona.
  4. Decidir: ajustar, derivar, registrar.
  5. Supervisión: revisar el caso y aprender del proceso.

Documentación mínima

  • Ficha inicial (historia, apoyos, riesgos).
  • Objetivos y acuerdos firmados.
  • Notas breves por sesión (hechos, no interpretaciones dramáticas).
  • Registro de consentimientos específicos.

En Creziente

  • Ética operativa: no solo enunciados, sino prácticas auditables.
  • Supervisión externa e interna.
  • Cultura de cuidado entre el equipo: feedback honesto, reparación temprana.
  • Compromiso con accesibilidad y trato digno.

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Escrito por : Alicia